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REFLEXIONES SOBRE LA CRÍTICA“CONSTRUCTIVA”

 

 

"Te lo digo porque te quiero”. “Me meto por tu bien” Y ahí te largan el dardo que te destroza. Le dicen: critica constructiva… Pero, vaya a saber qué construye. Lo que sí, destruye.

Destruye una amistad que podría haber sido bella. Todo iba bien, hasta que te diste cuenta de que tus amigos se pasaban fijándose y criticando aquello que tanto te duele y no puedes cambiar.

Siempre hay algo en lo que hacemos el mayor esfuerzo posible por cambiar, y permanece inalterable. Puedes ser una adicción, un terrible desorden o la mala relación con tu madre. Algo que para el otro parece una tontería, pero a ti se te hace casi imposible de modificar. Y allí está el que se dice amigo, recordándote lo que ya sabes de memoria. Muchas veces, viendo la paja en el ojo ajeno y olvidando la viga en el propio. De la bella amistad que hubiese podido ser, queda sólo el gusto amargo de un recuerdo.

Las críticas te quitan espontaneidad y sinceridad. Y creo que estos dos atributos son esenciales en una amistad. Ahora te cuidas de lo que dices, para que no te critique. Ahora te cuidas de cómo te vistes, para que no te critique. Ahora te cuidas de cómo hablas, de cómo comes…ahora cuando estás con él ya no sos vos

La crítica es una falta de respeto. Eres como eres. Lo mejor posible. Imperfecto como todo ser humano. Si me amas, acéptame como soy. No intentes cambiarme.

La crítica destruye a los inseguros su ya insignificante autoestima. Se podría decir que a los omnipotentes y narcisistas les sirve para conocerse. Pero, a ellos les resbala.

No siempre la crítica se expresa en palabras. A veces, en un gesto, el simple levantamiento de una ceja, la sonrisa irónica… o lo que es peor, el tenso silencio de la desaprobación. Hay cierto sistema crítico interesante. El criticón o la criticona no se atreve a decirte que, por ejemplo, te considera una persona tacaña, entonces te cuenta que otra persona hace lo mismo que haces, criticándola…

Si te critican, devuelve compasión al criticón. Los criticones se pasan mirando los defectos ajenos y no se ocupan de los propios. Y su propia vida se les va de las manos. Es como si cortaras el pasto de todos tus vecinos, mientras en tu casa, tu parque se llana de malezas, insectos y podredumbre.

Observa la vida del criticón....

A veces, si vienen a psicoterapia cuesta ayudarlos a centrarse en sí mismos. Y que dejen de contarte la vida ajena. La única forma de mejorar en nuestras propias vidas es centrándonos en nosotros mismos. Sin una actitud demasiado dura. Pero tomando conciencia de que no somos perfectos, pero dándonos  cuenta de quienes somos  para tener la mayor claridad posible. Y cometer la menor cantidad de errores posibles, y lograr la buena  calidad de vida que deseamos tener.