|



Las fiestas y lo no tan festivo...
Hace mucho tiempo, yo
trabajaba el dìa 24 y el 31. Y, en estos tiempos, estoy dispuesta. Había muchas
consultas urgentes ese día. Uno de los motivos es el tener que convivir en
nochebuena, por ejemplo; con personas a la que nunca saludas, o con la que estás
distanciado aunque no hayan nunca planteado dicho distanciamiento. Porque, más
bien, vivimos con la mayor armonía posible nuestro diario trajinar. Y no tenemos
ni tiempo ni energía para conversar sobre problemas que no tienen solución
Cosas que han
pasado, con esos familiares no pueden hablarse.
Por ejemplo: Dicho familiar es poco ético y siempre se anda haciendo la victima
No vas a arruinar la fiesta de Nochebuena
de toda tu familia con una discusión sin sentido
Por que, seguramente, ya haz tenido
interminables conversaciones sobre el tema
Lo que se plantea en ese momento es si vas
a reunirte con dicha persona. O no.
Podrías contestar que no. Pero, no puedes
sacrificar a tus hijos que quieren reunirse con sus primos y sus abuelos y tíos.
A tu esposo. A tus padres etc.
Por lo tanto tienes que asistir. Y saludar
amablemente a quien ha optado por tener conductas poco correctas contigo. Y
hasta hacerle un regalito de Papa Noel
Una paciente, me hizo pensar mucho. Tiene
que vivir esta situación así. Y lo que dijo fue.
“No importa, la nochebuena no es la fiesta
de la comilona. Es ir a misa y ayudar a las demás personas, a los que menos
tienen”
Me emocionó mucho escucharla.
Ella y su núcleo familiar. Sus hijos, su
marido y ella. Iban a misa. Y ese era el festejo. En una iglesia, que ayudaba a
que la gente de bajos recursos, tuviera una linda fiestita.
Me hizo pensar que esa era la verdadera
manera de conmemorar a Jesús.
Otras cuestiones complicadas son:
-
Ser divorciada. Te plantea dos
posibilididades. Convivir en ese momento con tu ex. Si es que éste no está en
pareja. O pasarlo sola una de las fiestas y la otra con los chicos.
-
Ha muerto alguien este año. La
silla vacía es algo triste. Todos intentamos apoyarnos los unos a los otros,
pero sin él o ella ya nada es igual.
-
El Balance de Año Nuevo: que
logramos y que no. A veces, esto es muy triste. Aunque intentamos ponerle toda
la buena onda al año siguiente
-
El Año Nuevo nos trae recuerdo de años
pasados que fueron mejores, por estar en otra situación
-
Reunirse con hermanos, tíos, parientes,
que solo ves en las fiestas. Hace de esto un encuentro artificial que te deja
un sabor amargo
Esto es solo algo de lo que puede pasar en
las fiestas
Una amiga la pasa sola. Es reikista y
tiene, una sincera unión con Dios. Lo pasa sola porque quiere purificarse y
conectarse con Jesús mismo en esa noche. Luego, en navidad, va con sus padres y
hermanos
Y nosotros. Yo y mis hijos lo pasamos
juntos. Con mi nuera y mi yerno. Lejos de la “gran familia” que es inexistente.
Y a quienes nada importamos.
Por suerte lo pasamos con amor todos
juntos
Y recordamos con desdén aquellas fiestas
que pasábamos en medio de la hipocresía y falsedad.
El mejor regalo es nuestra armonía y
afecto genuino
Pero este año, quizás siga lo que hace mi
paciente. Aunque mi religión es muy basta. Y lo católico es solo una parte.
Quizás vaya a una iglesia y escuche una misa. Para ver si hay alguien más que
recuerda la nochebuena
Soy viuda hace muchos años. Desde el 2002.
Pero siempre habrá cierto sentimiento triste en nosotros.
Así es la vida misma. La muerte forma
parte de la vida, como diría mi fallecido esposo. Pero, mi esposo, el padre de
mis hijos, está dentro de nuestra alma. Y festejaremos. En paz.
(Nota escrita diciembre del 2009)
Lic. Silvia Cueto
011- 4506-9707

|