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MUDANZAS Algunos psicólogos dicen que, por más que te mudes lejos de las personas que te causan dolor, de nada sirve porque a nuestros conflictos no resueltos los llevamos adentro.
Esto se da realmente así, en algunos casos. Se observa muy frecuentemente en quienes se casan para huir de sus padres. Los problemas siguen, e incluso, se hacen mayores ya que después se agrega el marido…que demasiado a menudo es igual a los padres o mucho peor. Pero ¿quién no lo ha pensado? “si me mudo todo será diferente, me voy lejos del tronco podrido” Para mudarse bien, primero hay que intentar elaborar adentro de uno, la relación con aquel que tanto nos hace sufrir. Es bueno eso de perdonar. Pero para perdonar al otro, primero tenemos que entender de qué se trata. Tener consciente y ordenado lo que nos haya pasado con el sujeto en cuestión. Para perdonar, no debemos ser como avestruces que esconden sus cabezas, debemos conocer primero lo que queremos perdonar. Muchas veces los pacientes se resisten a ver cuales son los errores que han cometido, por ejemplo los padres, como si hablar de ellos fuera una infidencia y el psicólogo un juez La psicoterapia no pretende ser un juicio de nadie. Sólo busca una comprensión más amplia de lo que le sucede al paciente, cuáles son sus verdaderos sentimientos y ayudarlo a convivir con ellos. Pero, hay determinados casos en los que el sujeto ya ha elaborado sus resentimientos pasados, incluso ha podido perdonar. Sin embargo, las situaciones que le rodean siguen complicándole la vida. En estos casos, quizás el paciente tenga razón cuando habla de mudarse. Irse lejos de lo que le molesta y comenzar una nueva vida. Pensemos en su ciudad de origen. Ella está teñida de colores tristes, cuando el pasado ha sido triste, cada parte de la ciudad duele. Freud hablaba de “fenómenos de contigüidad” en la asociación de ideas. Por ejemplo, una música pudo haber acompañado una experiencia dolorosa, y cada vez que se escucha la misma, se siente tristeza sin saber por qué. Para muchos, otra ciudad es la posibilidad de teñir de alegría la visión de cada paisaje. Para muchos jóvenes, mudarse de casa es terminar con las discusiones permanentes que tienen con sus padres cada vez que plantean la posibilidad de vivir, aunque sea, un poquito de libertad. Algunas veces, la mudanza se ofrece como una salida importante, lo que no quiere decir que sea mágica. Lo más necesario es hacer una mudanza psíquica. Mudarnos de nuestros viejos prejuicios. Por ejemplo de que hay que pasarse la vida sufriendo porque sino algo malo va a pasar o no somos buenas personas. De que todos los hombres son unos malditos y siempre utilizan a las mujeres cuando hacen el amor. Mudar nuestra propia mente que nos tortura. Aunque pare esto último, primero tenemos que conocer cuáles son sus insólitos mecanismos. La psicoterapia busca una comprensión más amplia de lo que le sucede al paciente, cuáles son sus auténticos sentimientos, sus verdaderas motivaciones. Y ayudarlo a que pueda convivir mejor con ellos, esté en el lugar que decida estar. licsilviacueto@fibertel.com.ar
Zona: Olivos a cuadras de la Estación
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